Una humanidad mejor

En los tiempos de oscuridad en que estos cutres malvados que gobiernan el mundo (Trump, Putin, etc.) tratan de sumirnos a toda la humanidad —qué lástima para ellos que no vayan a conseguirlo—, leer libros es más que nunca un acto revolucionario.

Imagino que es pedir peras al olmo que estos necios lleguen a leer algún día el emotivo discurso del editor italiano Carlo Feltrinelli en el funeral de su madre, Inge, junto a la que dirigió la exquisita Feltrinelli Editore durante tantos años, tras la prematura muerte de su padre, Giangiacomo, en 1972.


Tras el hermoso alegato sobre la capacidad de su madre en cuanto a que supo “vivir varias vidas en un sola”, Carlo revela como, a pesar de su horror por el resurgimiento de grupos neonazis en su Alemania natal, o la deriva de la política italiana, Inge “tenía esperanza, era optimista, porque creía en el valor casi prometeico de las batallas culturales”. (Y no vendría mal aquí saber quién fue Prometeo, el héroe de la mitología griega que, entre otras cosas, regaló el fuego sagrado a los hombres).

“Estamos en una época en la que las personas que están bajo el poderoso influjo de las redes sociales dedican cada vez menos tiempo a sí mismas y viven en unas condiciones, como diría Salvatore Veca (el filósofo italiano), de soledad involuntaria”, afirma Carlo Feltrinelli en su discurso. No podría estar más de acuerdo con él. 


Y, a pesar de todo, debemos seguir confiando en nosotros, tener esperanza en todas las mujeres y hombres de la Tierra (aunque a veces cueste o duela tanto), ejercer en la medida de lo posible de contrapeso al vacío, a la vulgaridad, a la ignorancia, que es la más contagiosa de todas las enfermedades, muchísimo más peligrosa y mortal que cualquier virus. 

Si el valor de los hombres se mide por sus acciones, ahora es tiempo de mantener la calma, de no alimentar más alarmas. Lo que tenga que venir, ya vendrá. Y, como en otros tantos momentos de la historia, saldremos adelante. 


No tengo ninguna certeza en la que basarme. Pero estoy completamente convencido de que vamos a salir reforzados de toda esta incertidumbre. Que la humanidad será mejor y que aprenderemos a valorar cosas que quizás en los últimos tiempos habíamos pasado por alto. Y que a los instigadores de toda esta desgracia (sin duda un día sabremos quiénes han sido, pues todavía quedan buenos periodistas libres en el mundo) les habrá salido el tiro por la culata.



ivanterrasa@inpalma.com

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